El aroma de los libros… Hoy, cuando entré en mi despacho, encontré que el ambiente olía a flores y almendras, como si allí hubiese estado toda la noche una persona que perfumada de vainilla y mil flores dejó su rastro. Pero también se dibujó en mi mente la fascinación envolvente de la lectura, y es que, no sé si sabíais que los libros despiden un aroma particular. Seguro que si eres amante de ellos te gusta el olor a imprenta que desprenden cuando recién los hojeas. No obstante, son los libros con solera, los más antiguos, los que liberan moléculas aromáticas como el benzaldehído que su esencia se asemeja a las almendras y la vainillina que huele a vainilla. El etilbenceno y el touleno, que le dan un toque dulce, o el 2-etil hexanol de aroma ligeramente floral. Si las páginas de un libro son de algodón o de lino, el aroma surge del furfural que también huele a almendras dulces. Es a habitual ver en librerías antiguas libros cuyas hojas están amarillentas, esto es debido al paso d...
¿Sabías que la almohada se tiene que limpiar energéticamente?
Tu almohada es más importarte de lo que crees, es el lugar donde reposa tu cabeza al dormir, y conoce todas tus confidencias. Y no es tontería, ya que guarda todos los secretos de tu mundo onírico, de los sueños y de las reflexiones que haces antes de entrar en el sueño.
Habitualmente se dice que cuando tienes un problema que lo consultes con la almohada ¿verdad? Y es que ella sabe de tus esperanzas y desesperanzas, de sus sueños, de tus proyectos, de tus problemas, recoge tus lágrimas, te acompaña en los duces sueños y en los amargos. Por eso es muy recomendable mantener una limpieza energética con la almohada.
La almohada es tan especial que yo no recomiendo dejársela a otra persona sin antes haberle hecho una limpieza en profundidad; una por los gérmenes, pero lo que más me preocupa es la impronta que recoge a nivel energético.
No dejes que nadie se siente en ella o ponga sus pies, podrías tener malos sueños, pesadillas y estancamiento en la vida.
Te recomiendo limpiarla de impurezas y de energías de baja frecuencia, y esto lo puedes hacer sacudiéndola energéticamente y conscientemente, ese ejercicio hará que se diluya todo lo que se almacenó ente sus fibras, seguidamente es conveniente exponerla a los rayos solares por ambos lados y volver a sacudirla una vez terminado el proceso. Yo personalmente también le paso incienso de olibano y de ruda, o también con cuelquier saumerio con el que te sientas más afín, las cascaras de naranja seca, lavanda, romero son un ejemplo que puedes utilizar si no te gusta utilizar resinas.
Después ponle una nueva funda limpia y perfumada con tu aroma preferido o con gotas de lavanda que ayudan a conciliar mejor el sueño y hace que te mantengas en un estado de calma y paz interior. Pero eso ya, a tu gusto.
Puedes mientras haces este trabajo, decretar interiormente alguna oración manifestando por ejemplo; «junto a esta almohada no tendré malos sueños, ni intranquilidad, cualquier miedo se disolverá. Todo será buen descanso, y deseo que mis sueños sean reparadores y si lo necesito que reveladores para mí».
Bueno esto son algunas cositas, secretitos, que yo practico y que hace que mi energía se mantenga equilibrada. Ahora ya sabes, ponlo en práctica cuando salgas de un resfriado, por supuesto cuando estes enfermo hazlo más habitualmente, cuando hayas tenido algún problema en el que estas estancado, cuando hayas tenido una pesadilla, cuando te acuestes y estés inquieto..., deja que tu intuición te diga cuándo es el momento para, y lo digo en tono de humor, sacudirla un poquito.
Begoña beneito.
Luhema

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