El aroma de los libros… Hoy, cuando entré en mi despacho, encontré que el ambiente olía a flores y almendras, como si allí hubiese estado toda la noche una persona que perfumada de vainilla y mil flores dejó su rastro. Pero también se dibujó en mi mente la fascinación envolvente de la lectura, y es que, no sé si sabíais que los libros despiden un aroma particular. Seguro que si eres amante de ellos te gusta el olor a imprenta que desprenden cuando recién los hojeas. No obstante, son los libros con solera, los más antiguos, los que liberan moléculas aromáticas como el benzaldehído que su esencia se asemeja a las almendras y la vainillina que huele a vainilla. El etilbenceno y el touleno, que le dan un toque dulce, o el 2-etil hexanol de aroma ligeramente floral. Si las páginas de un libro son de algodón o de lino, el aroma surge del furfural que también huele a almendras dulces. Es a habitual ver en librerías antiguas libros cuyas hojas están amarillentas, esto es debido al paso d...
¿Te consideras una persona sincera?
La gnosis nos dice lo siguiente: «La sinceridad demasiado a menudo no es más que un cinismo desprovisto de toda caridad».
No te ofendas, esta particularidad es así de real, porque, ¿quién haciendo alarde de sinceridad no ha lastimado con sus palabras al otro, pensando que es por su bien?
Yo creo que muchas veces pecamos de sinceros sin pensar si nuestra sinceridad no está cargada bajo nuestros filtros y opiniones.
Recuerda que la caridad no tiene doble filo, no olvida las flaquezas humanas, ni las necesidades, ni los peligros.
Si la verdad es un bien, incluso uno de los más preciados para el ser dotado de inteligencia, la caridad no puede prescindir de ella, entonces y solo entonces, la sinceridad sirve a la verdad.
Mira, en el antiguo Egipto se celebraba una fiesta en la que se comían dátiles con miel, esta fiesta estaba dedicada al dios Thoth en su honor porque cuando la sinceridad está provista de caridad, DULCE ES LA VERDAD, y esta consigna se repetía para que todos la tuvieran en cuenta.
©Luhema
Muy cierto!
ResponderEliminarUau…y si, es cierto y flagelante para quienes hemos sido cruelmente sinceros; Gracias Bego
ResponderEliminarUau…si es cierto y flagelante para quienes hemos sido cruelmente sinceros. Gracias Bego
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