El aroma de los libros… Hoy, cuando entré en mi despacho, encontré que el ambiente olía a flores y almendras, como si allí hubiese estado toda la noche una persona que perfumada de vainilla y mil flores dejó su rastro. Pero también se dibujó en mi mente la fascinación envolvente de la lectura, y es que, no sé si sabíais que los libros despiden un aroma particular. Seguro que si eres amante de ellos te gusta el olor a imprenta que desprenden cuando recién los hojeas. No obstante, son los libros con solera, los más antiguos, los que liberan moléculas aromáticas como el benzaldehído que su esencia se asemeja a las almendras y la vainillina que huele a vainilla. El etilbenceno y el touleno, que le dan un toque dulce, o el 2-etil hexanol de aroma ligeramente floral. Si las páginas de un libro son de algodón o de lino, el aroma surge del furfural que también huele a almendras dulces. Es a habitual ver en librerías antiguas libros cuyas hojas están amarillentas, esto es debido al paso d...
P.A.S. PERSONAS ALTAMENTE SENSIBLES EN ESTOS TIEMPOS DE CORONAVIRUS Durante todo este tiempo de confinamiento el ser humano ha sacado lo mejor de sí mismo, pero lo peor también. Ahora no paramos de preguntarnos qué estamos haciendo mal…, porque algo estamos haciendo mal. Si no, no se explica este nuevo rebrote que entre otras cosas nos está haciendo que nos replanteemos nuestro comportamiento. Y hablo de la tolerancia. Esta pandemia nos está escociendo, nos ha quitado la libertad; libertad para celebrar con amigos y familiares, libertad para besarnos, para abrazarnos… para viajar, en fin, ya lo sabes, no hace falta que te lo cuente, y eso nos está escociendo y poniendo en unos límites extremos, de ahí que la tolerancia o más bien la intolerancia brote como un sarpullido. Por un lado, nosotros que lo hacemos todo bien, la distancia de seguridad, la mascarilla, el lavado de manos, nos fijamos en lo negativo, en las personas que vemos que incumplen alguna de estas norma...